En el camino

“(…)independientemente de cómo se viaje, de los atajos que se tomen, del cumplimiento o no de las expectativas, uno siempre acaba aprendiendo algo.”

 

 

Leo estos días “On the Road“, con la sensación de haberme puesto “un dragón en el sombrero” y de estar mirando “con ojos locos” a mi alrededor. Así que, como estoy “en el camino”, y además empieza un nuevo año, me dejaré llevar por el espíritu de Kerouac: “Sal del fondo de tu ser, y con los ojos muy abiertos lánzate al mar del lenguaje“.
 
Espero que el camino que ahora comienzo a recorrer me lleve a:
 
1. Llevar a la práctica algunos proyectos que tengo en mente: “Bloguear para aprender”, “Mi tribu”… 
El trabajo basado en proyectos, sin ser la panacea (tiene sus dificultades), sigue siendo la metodología que más se adapta -a mi juicio- a las necesidades de aprendizaje de nuestra sociedad.  
2. Seguir trabajando en la alfabetización digital. El adjetivo sobra, porque la alfabetización no puede dejar de lado la digitalización de las prácticas de lectura y escritura.
3. Aprender a conducir mejor nuestro autobús. Y llevarlo a buen puerto. Estoy convencido de que lo mejor está por llegar.
4. Conseguir que el alumnado sea el auténtico protagonista del aprendizaje.
5. Seguir disfrutando de mi trabajo. Me considero un privilegiado porque, al igual que a Kerouac, «la gente que me interesa es (…) la gente que está loca por vivir, loca por hablar (…) con ganas de todo al mismo tiempo, la gente que nunca bosteza ni habla de lugares comunes (…)».
Y yo convivo a diario con esa gente, son mis alumnas y alumnos.