Aprender a pensar

Según el filósofo Robert Swart, “la escuela mata las ganas de aprender y de pensar“. ¿Cuántas veces te pidieron que pensaras cuando eras estudiante? ¿El pensamiento está entre las habilidades que trabajas en clase? ¿Enseñamos a pensar?
No me refiero, por supuesto, a la memorización de datos, sino a saber formar juicios críticos, a ejercitar el pensamiento creativo, a resolver problemas y a tomar decisiones.
El hecho de poseer datos, información, no convierte automáticamente esos datos en conocimiento. Hay que trabajar las habilidades que permiten desarrollar el pensamiento crítico y creativo.
Esta excelente presentación de Carmen González (@flosflorum) me llevó a proponer a mis alumnos y alumnas de Literatura Universal, que son pocos pero valientes, una actividad para trabajar el razonamiento causal y, en la medida de lo posible, la escritura creativa.
Se trataba de que razonaran, tras leer Romeo y Julieta, sobre la responsabilidad y la culpabilidad. Les propuse dos preguntas: ¿quién es el culpable de la muerte de Romeo y Julieta? y ¿en qué nos basamos para determinar que alguien es responsable de algo?
Esta es la propuesta:

Y esta es su (fantástica) respuesta: