Ser profesores particulares de los buenos

¿Quién no recuerda al mejor maestro de colegio que tuvo? Ese que tanto enseñó, que tenía una forma particular de ayudar a sus alumnos, ese que ponían el corazón en casa clase o que fue capaz de trasmitir su interés por las materias que enseñaba…

ser profesores particulares de los buenos

¿Sabías que también un profesor particular puede causar un gran impacto en un alumno? Ser profesores particulares de los buenos es lo que tiene, que puede hacer que los alumnos los recuerden incluso después de mucho tiempo de haber dado clases particulares. Pero, ¿cómo ser profesores particulares de los buenos?

Ser profesores particulares de los buenos, ¿y eso cómo se consigue?

Lo cierto es que no hay una fórmula mágica para ser profesores particulares de los buenos, del mismo modo que tampoco todos los profesores  maestros del colegio que más se recuerdan son iguales para todos los alumnos, pero sí que hay algunos aspectos que ayudan bastante a convertirse en un profesor particular que deja huella en sus alumnos…

Enseñar la materia que realmente guste

Que una asignatura que se enseña apasione es algo que no se finge, y que se aprecia durante las clases. Cuando los contenidos de una materia resultan de interés para el profesor, este puede ser capaz de trasmitirlo a sus alumnos. Este es uno de los aspectos que más se valoran en un buen profesor particular, al igual que en todo buen docente, ya que pueden influir de forma positiva en el alumno.

Preparar clases personalizadas

De un buen maestro también se suele recordar que era capaz de ayudarnos a aprender, o lo que es lo mismo, que no impartía clases estándar y “prefabricadas” sino que les daba un toque personal a medida de cada alumno, lo que era el “secreto” de los aprobados. Para ser profesores particulares de los buenos, la personalización de las clases es parte indispensable.

No tener miedo a la improvisación

La preparación de las clases es necesaria es cierto, de hecho, para el éxito de las clases particulares es recomendable seguir un plan de estudios, pero tampoco hay que renunciar a un poco de “caos” dentro de la rutina de clases, o lo que es lo mismo, a un día en el que las clases sean menos académicas. Hay muchas formas de enseñar y no siempre la más efectiva es la que requiere de clases más organizadas o de estructuras de clase “cuadriculadas”.

Hacer que los alumnos olviden que están aprendiendo por obligación

Detrás de muchas de las clases de apoyo o clases de refuerzo siempre está el componente de la “obligatoriedad” (de aprobar o de mejorar los resultados), quizás no tanto en las clases particulares, pero sí en las clases de refuerzo escolar. Pero que sean una obligación, no quiere decir que el alumno tenga que recordar todo el tiempo que está ahí por obligación, es más, ni siquiera tiene porque pensar continuamente que la asignatura es la que menos le gusta o esa a la que le tiene tanta manía. Un enfoque diferente puede convertir esa obligación en algo diferente… Quizás solo sea necesario presentar esa asigantura desde otro punto de vista para convertir la obligación en algo que apetece hacer.

No hay recetas secretas para ser profesores particulares de los buenos, querer ser un buen profesor y esforzarse por querer ayudar a los alumnos trasmitiendo el amor por las asignaturas que se enseñan pueden ser las mejores herramientas para convertirse en uno de esos profesores que dejan huella en sus alumnos.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *