Profesor particular aburrido: evita serlo

profesor particular aburrido

Las clases particulares permiten ofrecer una formación personalizada, a medida y según las necesidades del alumno, pero también adaptadas a la metodología del profesor, así que es fácil evitar ser profesor particular aburrido.

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Uno de los miedos de todo profesor, sobre todo de los que imparten clases particulares es convertirse en un profesor particular aburrido, uno de esos que consiguen que sus alumnos acaben desconectando de las clases y que aunque estén presentes en cuerpo, sus mentes viajen a quién sabe qué lejano lugar…

Quien evitar ser profesor aburrido no solo se está asegurando que lo alumnos estén en clase y participen de forma activa en la misma, sino que además aleja la posibilidad de que los estudiantes acaben por caer en la tentación de poner fin a las clases sin previo aviso…

Profesor particular aburrido: ¡Evita serlo!

Si hay algo bueno que destacar de las clases particulares es la libertad que ofrecen para crear clases particulares originales, únicas, particulares, personalizadas y sorprendentes en las que el alumno aprenda a su ritmo y a su medida. De hecho uno de los motivos por los que muchos optan por este tipo de formación personalizada es porque de esta manera creen que encontrarán clases que se alejan de las típicas explicaciones, que repasan una y otra vez los mismos temarios, que proponen siempre el mismo tipo de ejercicios y que, en definitiva, no motivan al estudiante.

El secreto para no ser profesor particular aburrido está en escuchar cuáles son los objetivos que el alumno busca de las clases, pero también en informarse del tipo de formación que ha recibido hasta ahora, el tipo de clases con las que se siente más relajado e, incluso, saber qué espera de las clases y cómo espera que sea cada una de las sesiones.

Pues sí, conseguir ofrecer un paquete de clases que se ajusten completamente a lo que el alumno espera puede ser una buena forma de conseguir clases interesantes, aunque siempre hay que tener en cuenta que hay que cumplir los objetivos de aprendizaje… Por ello, también se puede buscar un justo equilibrio entre una formación innovadora y que incluya aspectos más tradicionales.

¿Quiere eso decir que ser un profesor ameno es renunciar a la propia metodología? En realidad no, porque una de las claves para una formación de éxito es ser uno mismo intentando no solo trasmitir conocimientos, sino la pasión por la materia que se da.

Quizás el secreto para no ser un profesor particular aburrido está en tener muy claro qué se espera como profesor de las clases y también cuál sería el perfil ideal de los alumnos, para indicarlo en el anuncio de clases particulares.

La base para ser profesor ameno y capaz de impartir clases entretenidas es aquel que está motivado con aquello que imparte, que se siente valorado por sus alumnos y que sabe que el tiempo de dedica a las clases también esta bien valorado. Con estos aspectos básicos es mucho más sencillo evitar ser un profesor particular aburrido.

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