10 motivos por los que las clases particulares no funcionan contigo

¿Crees que las clases particulares no funcionan y no están dando los resultados esperados? Puede que tengas razón. Hay algunos motivos que podrían explicar porque las clases no te están ayudando.

las clases particulares no funcionan

Las clases particulares funcionan. Harto de oír a todo tu entorno hablar de las ventajas de la formación particular, de lo bueno que era tal o cual profesor particular de inglés o de lo mucho que habría mejorado tu primo en sus estudios desde que sus padres – tus tíos – le buscaron ese profesor de clases de apoyo escolar que tan bien explica, un buen día decidiste darle una oportunidad a las clases particulares

Sin embargo, tú debes de ser la excepción que confirma la regla, porque las clases particulares no funcionan contigo, vamos, que los resultados no son, ni con mucho, tan satisfactorios como todos te lo habían pintado, hasta el punto de que te has planteado tirar la toalla y abandonar antes de perder más tiempo, ¡y más dinero!

Es tu decisión, aunque quizás antes de abandonar toda esperanza deberías descubrir algunos de los motivos más frecuentes por los que las clases privadas no funcionan, quizás entre ellos descubras la razón por la que las clases particulares no funcionan contigo.

¿Por que las clases particulares no funcionan contigo?

Los objetivos que te has marcado son poco realistas

Uno de los motivos más habituales de la sensación de fracaso por parte de un alumno de clases particulares es pensar que el aprendizaje será muy rápido, sin importar el nivel de partida y de inicio. Es más frecuente, sobre todo, si se tienen referencias de alguien que aprendió mucho y muy rápido, pero en poco tiempo.

Cada alumno es único, así que no marques tus objetivos según el ritmo de otros, aprende a conocer cómo aprendes y consulta al profesor sobre si es posible conseguir resultados antes.

El profesor no es el adecuado para ti

El mejor profesor particular, el más preparado, el que tiene la formación más elevada y los estudios más especializados sobre la materia que imparte parece el mejor candidato. No importó el precio/hora o que el perfil de la mayoría de sus alumnos fuera muy diferente del tuyo, querías el mejor, y era ese, pero ¿seguro que era el mejor para ayudarte a conseguir tus objetivos?

El mejor profesor no siempre es el que tenga formación más alta, sino el que tenga formación y experiencia en impartir clases a alumnos con tus características.

Crees que todo el trabajo lo debe realizar el profesor

El profesor es el centro de la clase y explica mientras tú aprendes, pero al terminar el tiempo de clase, el aprendizaje se paraliza hasta la próxima sesión. El asesoramiento y la orientación del profesor son esenciales para el éxito de las clases, pero también es importante la participación activa del alumno, incluso para que el docente valore el tipo de recursos que funcionan mejor.

El estudio autónomo y la práctica son partes importantes para afianzar conocimientos de la clase.

No tienes la motivación adecuada

¿Por qué estas estudiando? En ocasiones, un alumno estudia algo simplemente porque se lo imponen o porque cree que tiene que estudiar y llega a clase desmotivado, ¡ni hablar de estudiar de forma independiente porque nunca apetece!

Una correcta motivación para estudiar suele ser la clave para obtener resultados y para querer seguir mejorando.

El número de horas de clase es escaso para ver resultados

Puede que el profesor particular te lo dijera al comenzar, pero valorando tu presupuesto no lo viste adecuado, sin embargo, ahora te das cuenta de que las clases particulares no funcionan y puede que el motivo sea que las sesiones están demasiado espaciadas en el tiempo para que se asienten los contenidos.

Los profesores particulares suelen hacer sugerencias sobre el número de clases necesarias y sobre la duración de las mismas recomendable para ver progresos. Es recomendable valorar su propuesta.

Las clases particulares no funcionan porque llegas cansado a ellas

Cuando las clases particulares se dejan para el fin de una jornada repleta de actividades o para un periodo de pausa después de otro de mucha actividad, el cansancio se traduce en falta de energía para avanzar de forma adecuada en el aprendizaje.

Modificar el horario o valorar la posibilidad de cambiar las clases para una época con menos actividades (y después de un merecido descanso) suele ser lo más recomendable en este caso.

¿Ya tienes claro el motivo por el que las clases particulares no funcionan contigo?

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