¿Examen? Asegura el resultado con clases de repaso general

El examen para el que tanto tiempo llevas preparándote ya está más cerca. Ha sido mucho tiempo de organización de horarios, de estudiar y de memorizar, de realizar ejercicios prácticos y, lo más seguro, de renunciar a hacer vida social… Pero todo esto está a punto de terminar, siempre y cuando se consiga el merecido aprobado.

clases de repaso general

El momento de la prueba de fuego será el examen, pero aún queda algo de tiempo para “pulir” los conceptos, asegurar los contenidos y ejercicios para los que se tienen dudas. ¿Por qué no asegurar el sprint final hacia el examen con unas clases de repaso general?

Clases de repaso general, ¡y asegura el aprobado!

Ahora ya dominas los contenidos y los temarios, llevas bien la parte práctica y, en definitiva, se podría decir que tienes la esperanza de poder aprobar. Es el momento del repaso general, de pararse en aquellos aspectos de los que se necesita refuerzo o en aquellos que, por el motivo que sea se asimilan con más dificultad. Una buena forma de aprovechar al máximo el repaso repaso es mediante clases de repaso general con un profesor particular.

A estas alturas del estudio, las dudas ya son muy concretas y, aunque se les de poca importancia, en un examen pueden ser determinantes para conseguir el aprobado o una nota excelente, e incluso se pueden convertir en motivo de distracción o de pérdida de tiempo. Hay demasiado en juego como para considerarlas dudas “sin importancia”, así que contar con un profesor de clases de repaso general puede servir para resolver de forma eficiente esas pequeñas dudas, vale que no son muy importantes, pero ¿por qué dejarlas como duda cuando docente las puede resolver antes del examen?

Un examen no solo se prepara para obtener el aprobado, en ocasiones, de la nota depende el futuro de los examinados, por ejemplo, en un concurso por oposición, aprobar no significa obtener plaza y en la recta final para la Selectividad, el aprobado no implica tener acceso al Grado deseado. En este sentido, unas clases de repaso con un profesional docente pueden marcar la diferencia entre conseguir una nota suficiente para aprobar, sin más, o conseguir la nota deseada.

Nervios, estrés y presión son algunos de los compañeros de pupitre que suelen acompañar el día del examen y, en general, no son “malos” siempre que se puedan controlar. Detrás de ellos suele estar un cierto miedo al suspenso, mediante clases de repaso se pueden proponer ejercicios de tipo examen para aprender a gestionar mejor esas emociones, es cierto que los niveles de nervios o estrés serán mucho más bajos, pero al ver que los ejercicios se pueden resolver con eficiencia durante una simulación de examen, la seguridad en las propias posibilidades aumentar y es más fácil gestionar los nervios en el examen.

Resolver dudas, medir las propias competencias, afianzar contenidos, tener una imagen más realista del nivel con el que se llega al examen y adquirir destrezas y “trucos” para realizar los ejercicios con eficacia son algunas de las ventajas que las clases de repaso general pueden dar.

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