Cómo impartir clases particulares para adultos

Cuando se piensa en clases particulares, la idea es pensar en clases para niños, pero cada vez son más los adultos que se mantienen al día en formación y que optan por las clases particulares para adultos como un medio de aprendizaje a medida.

clases particulares para adultos

Para el profesor particular que se enfrenta al reto de dar clases particulares para adultos por primera vez surgen dudas y miedos, sobre cómo enfocar las clases, cómo desarrollarlas, sobre si el alumno estará satisfecho acerca de los resultados… Después de todo, un niño tiene mayor capacidad de adaptación y es un alumno “flexible”, pero con los adultos es más complicado encontrar un punto medio entre cómo enseña el profesor particular y cómo está acostumbrado a aprender el alumno.

Parece difícil impartir clases particulares a adultos, pero en realidad solo hay que tener claros algunos aspectos básicos…

Cómo impartir clases particulares para adultos

Conocer al alumno.

Cada alumno es único sean adultos o niños, todos los alumnos tienen una forma única de aprender, pero en los adultos esta pasa por saber cómo han aprendido hasta ahora y por las diferentes clases que han recibido, que han condicionado la forma en la que aprende. Por ello, durante las primeras clases hay que descubrir cómo son estos procesos de aprendizaje, qué tipos de clases ha recibido y cuáles han influido de forma positiva en su aprendizaje, además de cuáles son las que más les interesan o motivas.

Descubriendo un poco sobre cómo aprenden los alumnos, será más sencillo impartir clases particulares para adultos en las que los alumnos aprecien sus progresos.

Encontrar una metodología adecuada

Una vez descubierto cómo aprenden los alumnos, habrá que adaptar las clases particulares para adultos con una metodología a su medida que, en ocasiones, necesita de un refuerzo basado en un enfoque metodológico tradicional, que es aquel con el que está acostumbrado a aprender (sobre todo, cuando lleva muchos años sin estudiar y retoma los estudios ahora).

Centrarse en los objetivos

Un niño o un adolescente puede recibir clases particulares “por obligación de sus padres”, pero un adulto que busca clases particulares para un adulto tiene muy claro por qué lo hace y qué busca de sus clases por ello, el aprovechamiento de las clases suele ser mayor y también más altos los objetivos a conseguir.

Sin embargo, que un adulto tenga claros sus objetivos de aprendizaje, no quiere decir que estos sean realistas o posibles en el tiempo que durarán las clases particulares, así que es conveniente desarrollar un plan de estudios y de trabajo y proponerlo al alumno durante las primeras clases, para discutir los contenidos y los objetivos. El plan de estudios, además, es una buena forma de conseguir clases particulares para adultos más profesionales, pero también se puede utilizar en clases particulares para niños.

Ser uno mismo

Si cada alumno es diferente, también cada profesor particular lo es. Un docente que utiliza un enfoque en el que no se siente cómodo estará desmotivado y sus clases perderán eficacia, así que al impartir clases particulares para adultos hay que tener en cuenta no solo cómo el alumno aprende, sino también cómo se enseña. Cuando el objetivo es impartir clases particulares adultos y niños de calidad el sello personal es clave, por ello, también hay que ser realistas cuando no es posible impartir ciertos tipos de clases particulares, ya sea por objetivos o por enfoque.

Impartir clases particulares para adultos es un reto, pero no tiene por qué ser difícil de superar cuando se cuenta con la formación y los conocimientos necesarios para desarrollar clases de calidad.

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