3 enfoques diferentes para enseñar lenguas

Esta es una continuación del post “Cómo mejorar la calidad de la enseñanza de lenguas” que publicamos la semana pasada. En él exploramos puntos como la enseñanza efectiva, el compromiso para el aprendizaje y la motivación de los estudiantes. Esta vez vamos a profundizar sobre tres enfoques diferentes para enseñar lenguas. Estos son los idiomas enseñados como asignaturas separadas, el aprendizaje integrado de lenguas y contenido y los programas bilingües.

 

Diferentes formas de enseñar idiomas

Como acabamos de decir, en este post exploraremos tres formas diferentes de enseñar lenguas en los colegios e institutos. Sea cual sea el enfoque elegido por cada escuela, este tendrá que estar muy bien estudiado. Tendrá que tener una pedagogía, una guía docente, una evaluación y unos informes adecuados. Algunos factores que pueden ayudar a decidir qué enfoque se va a llevar a cabo son:

  • el objetivo del programa de lenguas.
  • la cualificación del profesorado, sus habilidades y sus preferencias pedagógicas.
  • el tiempo del que se dispone para implementar el enfoque determinado.
  • la disponibilidad de recursos que tiene la escuela.

 

1. Idiomas enseñados como asignaturas separadas

Tradicionalmente las lenguas se han enseñando como asignaturas separadas, sobre todo en institutos. Estos programas se centran en la enseñanza y el aprendizaje de la lengua en concreto. También estudian las conexiones entre la lengua y la cultura de las personas que la hablan.

La mejor forma de llevar a cabo estos programas supone un esfuerzo por parte del profesorado. Deberían encontrar contenido que fuera significativo y apropiado para los estudiantes, su edad, sus capacidades, et. Se podría trabajar con la clase para elaborar un plan que cubriera los temas que necesitaran aprender.

 

2. Aprendizaje integrado de lenguas y contenido

Otra opción son los programas de aprendizaje integrado de lenguas y contenido (sus siglas en inglés son CLIL – Content and language integrated learning). Estos combinan el aprendizaje de una materia concreta con el del idioma que se pretende enseñar. Lo que se hace es concentrarse en un vocabulario y unas estructuras necesarias y aplicadas a esa materia en particular. Se puede hacer con una sola asignatura o con varias. Inglés jurídico, que se enseña en varias carreras relacionadas con el derecho, sería un ejemplo de esto. Aunque lo ideal sería que la asignatura fuera simplemente Derecho y se enseñara en inglés.

En este tipo de programas, los estudiantes adquieren conocimiento doble: sobre la materia en concreto y sobre el idioma extranjero. Es importante contar con profesores cualificados doblemente también. Este enfoque es tremendamente beneficioso para el alumnado pero requiere mucha preparación previa y adaptación de currículum. También supone un esfuerzo extra por parte de los estudiantes, que tienen que estar dispuestos a comprometerse.

 

3. Programas bilingües

El tercer enfoque que se puede aplicar a la hora de enseñar lenguas es el enfoque bilingüe. En muchos países, estos programas reciben financiación del gobierno y se aplican poco a poco. Se requiere un gran compromiso por parte del profesorado y de los estudiantes también. Este programa sería el ideal y tiene muchos beneficios, pero para que funcione tiene que cumplir una serie de requisitos:

  • se tiene que enseñar en la segunda lengua una media de 8 a 13 horas a la semana a todos los estudiantes, sin excepción.
  • el profesorado que enseñe sus materias en la segunda lengua deberá tener un dominio suficiente de esta, y adaptar el contenido docente al currículum y al idioma.
  • las asignaturas que se imparten en la segunda lengua deberían ser de diferentes áreas del conocimiento, para que los estudiantes desarrollen un conocimiento lo más completo posible.

 

Un poco de pedagogía

El aprendizaje de lenguas es un aprendizaje de desarrollo. Es decir, el aprendizaje nuevo se basa en conocimiento y entendimiento previo de los estudiantes. La enseñanza de lenguas de calidad debería tener como objetivo:

  • desarrollar y extender la capacidad comunicativa de los estudiantes en la lengua determinada. Este conocimiento debería darse en las 4 áreas en la misma medida: lectura, escritura, habla y escucha.
  • desarrollar el entendimiento intercultural y el respeto por la diversidad y las diferentes formas de ver el mundo.
  • cuidar y animar el pensamiento creativo, reflexivo y crítico.
  • aumentar las capacidades intelectuales y analíticas del alumnado.

 

Además, los programas de lenguas debería estar adaptados y personalizados para animar a los estudiantes a dar lo mejor de sí y para que tengan un papel activo en su aprendizaje. Para ampliar más sobre la enseñanza de idiomas de calidad, podéis leer el post que mencionamos al principio. Ahí hay mucha más información al respecto. También, si te interesan  la enseñanza y, sobre todo, la enseñanza de idiomas, y la pedagogía, puedes seguir formándote al respecto. Visita la web de Infoclases para enterarte de toda su oferta de clases y profesores particulares.

 

 

 

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