¿Me conviene ser profesor particular barato?

Para un profesor que se plantea buscar alumno de clases particulares rápido parece lógico que ser un profesor particular barato es una buena forma de lograrlo. Reducir la tarifa horaria, sin duda, llamará la atención de más alumnos y las posibilidades de que los posibles alumnos contacten, aunque sea solo para informarse son altas.

profesor particular barato

Después, si el profesor particular sabe “venderse” bien en la entrevista con el alumno o con sus padres, el paso para convertirse en un profe particular de hecho será solo cuestión de unos días…

Pero, cuando un profesor particular comienza a informarse sobre tarifas y precios en la zona en la que trabajará, suele ver que hay ciertas tarifas “estándar”, que los profesores particulares que se presentan suelen utilizar, es más, aquellos que presentan un anuncio más completo, que incluye formación y experiencia en el mundo de la docencia, son en general los que tienen esta tarifa media. Así que, junto con la idea de rebajar tarifas para atraer alumnos más rápido suele surgir una duda a la que no siempre se suele atender: ¿Me conviene ser profesor particular barato?

Quiero alumnos rápido, pero ¿me conviene ser profesor particular barato para lograrlo?

La respuesta breve y que ya habrás imaginado es No y, aunque ahora mismo no estés de acuerdo, puede que antes de decidir que tarifa proponer para tus clases particulares como profesor particular barato debieras tener en cuenta estos aspectos…

Alumnos que valoran poco su formación

Un alumno que busca clases particulares lo hace consciente de que necesita aprender o mejorar su formación, así que confía sus objetivos a las clases particulares pensando que serán una inversión en ella. Los alumnos que se deciden por un profesor particular barato (salvo excepciones) son alumnos que esperan obtener los mejores resultados, pero invirtiendo muy poco en ello, y no solo poco dinero, probablemente invertirán también poco tiempo a estudiar, poco esfuerzo y pocos recursos.

Eso sí, invertirán sus fuerzas en echar la culpa al profesor particular barato si los resultados no son los que esperaban obtener.

Sensación de frustración

Aunque parece que en el ámbito de las clases particulares se olvida, la docencia es una profesión vocacional, y para ser profesor particular hay que tener muchísima vocación docente. Sin embargo, cuando el precio ha sido el elemento decisivo para que los alumnos decidan a un profesor en lugar de a otro, no valorarán el esfuerzo del profesor, del mismo modo que no han valorado su tiempo.

Abandono temprano de las clases

Poco se habla del número de alumnos que abandonan las clases particulares de forma repentina y sin mayores explicaciones, pero sí que es cierto que buena parte de estas clases tienen que ver con las clases particulares de precios bajos.

Y no solo los alumnos abandonan, como profesor particular tienes un compromiso con tus alumnos, pero ¿no renunciarías a las clases particulares si te ofrecieran un trabajo con un precio más interesante o clases particulares con tarifas más atractivas?

Un buen porcentaje de abandono de clases particulares está directamente relacionado con ser profesor particular barato, tanto por parte del profesor como del alumno.

Tiempo de dedicación que no sale rentable

Al calcular la tarifa horaria más barata, se tiene en cuenta el tiempo efectivo de clase particular, pero ¿y el tiempo de desplazamientos, y el tiempo de preparación de clases, y los gastos relacionados con buscar ejercicios o recursos extra? Para el profesor, el tiempo de dedicación de clase particular no termina al terminar la clase, por ello, en la tarifa hay que valorar también estos aspectos.

Puede que si empiezas a tener en cuenta estos pequeños periodos de tiempo “extra” y otros gastos asociados, empieces a darte cuenta de que ser un profesor particular barato no es rentable.

Las clases particulares son un tipo de formación personalizada en la que se busca ayudar al alumno a mejorar en su formación, es necesario tener formación específica para ser profesor y, además, es necesario dedicar tiempo a preparar el conjunto de clases y cada clase en particular, por ello, no vale la pena ser un profesor particular barato, al contrario de lo que parece, no suele salir rentable y, por el contrario, puede causarte desmotivación y falta de interés.

¡Valora tu tiempo y tu formación de forma adecuada! Quizás los alumnos no lleguen rapidísimo, pero descubrirás que la formación particular tiene mucho que aportarte como profesor (y también en el sentido económico).

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