Consejos para niños difíciles en clases particulares

Dar clases de ayuda con los deberes a niños pequeños parece una de las formas más sencillas de conseguir algo de dinero extra y, sin embargo, cualquiera que lo haya probado en alguna ocasión sabe que hay niños difíciles en clases particulares con los que lidiar se convierte en una auténtica odisea.

niños difíciles en clases particulares

Niños distraídos, rebeldes, a los que no les gusta estudiar o niños con TDA son algunos de los ejemplos clásicos de niños difíciles en clases particulares que ponen a prueba los límites de la paciencia del profesor particular. ¿Cómo conseguir que las clases particulares no se conviertan en un campo de batalla?

Consejos para niños difíciles en clases particulares

Tener claros los objetivos de las clases

Que el profesor tenga muy claros cuáles son los objetivos que se pretenden de las clases particulares es el primer paso para el éxito de la formación. Estos objetivos se obtendrán a partir de la primera entrevista con los padres del niños (y si es posible, también de los maestros), pero además, se deben completar con objetivos que el profesor particular considere interesantes o necesarios, así como con aquellos que aporte el niño.

Tener bien definidos los objetivos y no perderlos de vista suele ayudar a que cada clase se resuelva de forma positiva.

No perder el control.

Un niños que no está contento no tiene reparos en mostrarlo en forma de enfado, rabieta o pataleta… Muchos niños difíciles en clases particulares utilizan estos recursos acostumbrados a obtener lo que quieren a base de enfados, así que para el profesor será mejor armarse de paciencia antes de la clase y no perder el control ante la primera rabieta, si el niño ve que no son efectivas, tardará poco en dejar de utilizarlas.

Conocer bien al niño.

Descubrir cómo trabaja, qué le gusta, a qué aspira, cuáles son sus asignaturas preferidas o cuáles las que menos le gustan, pero también a qué juega en clase y en casa son una excelente forma de estrechar lazos con el niño, y de aumentar la confianza, suele ser de gran ayuda para que las clases particulares sean mucho más amenas para ambos y para que empiecen a dar resultados positivos.

No ser su amigo.

Que exista confianza en clase no quiere decir que el profesor sea “amigo” del niño, el pequeño tiene que tener claro que está tratando con un profesor, alguien que está ahí para ayudarle a superar las dificultades que tiene en clase y que no está para perder el tiempo de la clase.

Romper la rutina durante las clases.

Deberes, ejercicios, técnicas de estudio, planificación para estudiar y demás, esto son las clases particulares para niños, pero no siempre el orden tiene que se igual, el tipo de ejercicios similares o la rutina calcada de clase a clase, hay muchas formas de explicar conceptos y algunas de ellas, aunque más elaboradas y complejas de planificar, resultan muy interesantes para que el niño aprenda.

Puede que sean más “costosas” de implantar en las clases particulares, pero suelen dar buenos resultados en niños difíciles en clases particulares, así que merece la pena utilizarlas de vez en cuando como “premio” por los logros conseguidos: juegos relacionados con las materias estudiadas o actividades que se realizan online son buenos ejemplos de estas alternativas a las clásicas clases.

Estos son cinco consejos básicos para tratar con niños difíciles en clases particulares, pero seguro que también te interesarán los que aparecen en el post 5 consejos para dar clases particulares a niños.

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