¿Cómo mejorar la situación de las lenguas clásicas en las universidades?

El estudio universitario de las lenguas clásicas es uno de los más antiguos. Todas las universidades que se preciaran, debían tener un Departamento de Clásicas bastante fuerte. Sin embargo, esta tendencia está cambiando mucho en los últimos años. Muchas universidades de Estados Unidos se están planteando qué hacer para seguir atrayendo a estudiantes y no perder los fondos universitarios por completo. Mientras que algunas universidades se empeñan en no cambiar los métodos clásicos, otras están apostando por la ruta interdisciplinaria. Veamos de qué se trata todo esto.

 

La notable disminución en el estudio de las lenguas clásicas

Tanto para las universidades como para los estudiantes que las elegían, estudiar Platón, Eurípides, Cicerón y Séneca ha sido siempre fundamental. Y esta idea no solo se daba en la enseñanza universitaria, sino que se desarrollaba desde la secundaria. Nadie cuestionaba la influencia que estos autores clásicos y otros muchos habían tenido en disciplinas como la retórica, la historia, la literatura y la filosofía. De hecho, quienes querían dedicarse al derecho, la medicina, la política o los negocios querían entender los textos clásicos.

Sin embargo, el número de estudiantes que escogían itinerarios que incluyeran Latín y Griego decae cada año. Esto pasa tanto en los institutos como en las universidades. Desde los años 60 a la década de los 2000, el número de alumnos que eligen estudiar Latín en la secundaria ha disminuido de 700.000 a 120.000 en Estados Unidos, lo que es bastante significativo y alarmante. Para intentar controlar esta situación y esta pérdida, muchas universidades han optado por crear carreras interdisciplinares.

 

La opción interdisciplinaria

La solución más evidente ante este problema ha sido la de abrazar la diversidad. Por ejemplo, muchas universidades han incluido el estudio de Jeroglíficos Egipcios como módulos de las carreras de lenguas clásicas. La Universidad de Arizona de Tucson, por poner un caso, ofrece diversas opciones para los estudiantes. Estos pueden elegir centrarse en las civilizaciones clásicas o en las lenguas clásicas. Sin embargo, también mantiene el grado clásico que se centra en el estudio de Latín y Griego.

En la Universidad de Howard, por su parte, han creado una carrera que se llama Humanidades Interdisciplinarias: Antiguas y Modernas. En el primer año, las asignaturas “El Antiguo Egipto y el Oriente Próximo” y “La Grecia y Roma clásicas” son asignaturas obligatorias. Además, cada estudiante tiene que elegir un año como mínimo de una lengua o sistema lingüístico antiguo. Pueden elegir entre Latín, Griego, Copto, Jeroglíficos o Hebreo.

 

Los pros y los contras de estos cambios

Muchas personas creen que estas nuevas carreras proporcionan un estudio más amplio que los métodos tradicionales. Al abrir estas disciplinas, se enriquece el estudio del pasado. Otros clasicistas, sin embargo, creen que este cambio es perjudicial. Para ellos, supone un declive patente del conocimiento sobre el pensamiento y la literatura clásicos.

Los departamentos que opinan de esta forma siguen viendo como requisitos necesarios que se estudien en profundidad las lenguas y la cultura clásica. Creen que leer los textos originales, y no traducciones, es la única forma de comprenderlos en esencia. Princeton, por ejemplo, requiere que sus alumnos escojan al menos cinco cursos en las lenguas clásicas originales y alguno tiene que ser de nivel avanzado. Incluso para otras carreras como Estudios Clásicos o Historia Antigua, piden tener nivel intermedio de Griego y Latín.

 

Apostando por el cambio

Por su parte, los profesores que sí apoyan la vuelta de tuerca en estos estudios son optimistas. Dicen que todavía hay una comunidad importante de alumnos con interés para estudiar las lenguas clásicas. De hecho, piensan que leer los textos clásicos traducidos desde la primaria puede causar una buena primera impresión. Si les gustan los textos y la cultura, elegirán estudiar las lenguas en sus siguientes fases educativas, como la secundaria o la universidad.

Todos los profesores y académicos coinciden en que hay que recuperar el interés en el mundo clásico. Hay que buscar soluciones, ya sea de la forma tradicional o probando módulos como “Las Tradiciones Clásicas en la Ciencia Ficción” (que se estudia en Elizabethtown y Pennsylvania). La cultura clásica es un tesoro que hay que conservar y transmitir, pero quizás es más atractiva si se relaciona con temas actuales. Esta educación en Latín y Griego se puede aplicar a todas las disciplinas porque los clásicos crearon todas estas disciplinas. No debemos subestimar su importancia.

 

¿Y tú, tienes algo que decir?

Si a ti también te interesa conocer más sobre el principio de nuestra cultura occidental, Infoclases puede ayudarte. Sus clases particulares de idiomas son muy amplias e incluyen, por supuesto, los clásicos latín y griego. ¡No tienes excusa!

 

 

 

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